La poda de la vid es uno de los aspectos más importantes para el desarrollo de uva óptima para la producción de vino. En nuestra publicación anterior “De Uva a Mosto” hemos visto parte del proceso que se lleva a cabo desde la vendimia hasta obtener el mosto en los tanques de fermentación, pero antes de la vendimia hay mucho por hacer para que este maravilloso fruto de la vid que es la uva, nos permita elaborar los mejores vinos.

La poda que realizamos para obtener uva de calidad puede clasificarse en los siguientes tipos:
-La Poda de Formación de la Vid.
-La Poda de Invierno o de Producción.
-La Poda en Verde o de Afinación.
PODA DE FORMACIÓN DE LA VID
Durante los primeros años de crecimiento de la parra se efectúa esta poda con el fin de adaptar y orientar la planta al sistema de conducción que se haya elegido.
Dependiendo del sistema de conducción de la vid (por ejemplo, cordón bilateral con riego) se procederá a controlar de forma programada su crecimiento: el primer año solo se subirá un brote que formará el tronco y que engrosará verticalmente alineándose con las hileras; en el segundo año, una vez que este alcanza el primer alambre, se escogen dos brotes opuestos y fuertes que serán los brazos o cordones y se alinearán con las hileras para formar la espaldera en forma de “T”, para que crezcan lo más horizontalmente posible deben ser guiados mediante amarres; posteriormente se permite que la planta crezca, que engrosen el tronco y los brazos, y se dejan los pulgares (brotes con 2 yemas) para iniciar la producción de uva. Este proceso dura entre 3 y 4 años dependiendo del lugar y del varietal.PODA DE INVIERNO O DE PRODUCCIÓN
En el invierno, la poda de vid tiene como objetivos primordiales seleccionar las yemas que contienen la información para la producción de uva en la primavera que se acerca y formar las nuevas yemas para la producción del año próximo. Esta poda de parras se lleva a cabo durante el invierno, cuando la vid está en reposo o dormancia.
La selección de yemas antes mencionada se realiza en función de varios factores :
- El diámetro del sarmiento donde se localizan las yemas.
- La ubicación de la yema en la vid. Las yemas deben estar bien distribuidas sobre los brazos de la vid.
- La orientación del crecimiento de la yema. Las yemas que vayan a brotar deben poder crecer en forma vertical hacia arriba y alineadas con la dirección de la hilera.
La cantidad de yemas a dejar durante la poda de la vid depende de varios factores:
- Rendimiento por hectárea deseado.
- Cantidad de parras del viñedo por hectárea.
- Variedad de uva (por el tamaño de racimo).
También puede determinarse el número de yemas que deben dejarse en función de la cantidad de madera que se poda.
PODA EN VERDE O DE AFINACIÓN.
Llamada así por que es la labor que se lleva a cabo con la vid que está desarrollándose y cuyo objetivo es que la fruta que se va a formar se desarrolle de la mejor manera o afine para la producción. Son 4 tipos de trabajos a realizar:
Desbrote de la vid: Consiste en eliminar aquellos brotes que no fueron programados en la poda de producción y que no darán frutos, ya sea por exceso de vigor, por haber dejado yemas en la madera vieja que al brotar no permiten el buen desarrollo de las elegidas para dar frutos o por un exceso de yemas que pueden convertirse en chupones, los cuales no dan fruta y en vez de estar produciendo carbohidratos los consumen.
Despunte de la vid: Consiste en cortar las puntas de los brotes en crecimiento y reducir el desarrollo excesivo. Con esto se logra desviar el azúcar producido en la fotosíntesis hacia las uvas.
Deshoje de la vid: Consiste en eliminar algunas hojas cercanas al racimo, lo que ayuda a mejorar la recepción de luz por parte del racimo y mejora la aireación de la vid, evitando así la aparición de algunas enfermedades causadas por hongos que pueden perjudicar la calidad de la uva.
Raleo de racimos de uva: Consiste en eliminar racimos de la planta, por un exceso de producción (cálculo excesivo de yemas productivas). Se realiza después del cuajado del grano y cuando las parras tienen más fruta de la que pueden mantener. Por lo general, se trata de aquellos racimos que se han desarrollado en brotes muy débiles o aquellos tardíos que no alcanzarán a madurar a tiempo.
De esta manera la poda contribuirá de manera importante a que el cuidado y producción de la vid nos pueda premiar con una potente vendimia y así, una rica selección de uva que bien aprovechada nos lleve a elaborar excelentes vinos.

Bodega de Vinos Boutique: Vinícola Torres Alegre y Familia
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